Cuidados y territorio: una mirada ecofeminista desde Campoo-Los Valles
Desde 2022, en ACPP Cantabria desarrollamos un proceso de trabajo en torno a los cuidados, la igualdad y la participación de las mujeres rurales en la comarca Campoo-Los Valles. Lo que comenzó como una reflexión sobre los cuidados en el ámbito rural ha ido ampliándose con el propio trabajo en el territorio. Hoy entendemos que hablar de cuidados es hablar también de servicios públicos, empleo, envejecimiento, despoblación, redes comunitarias, sostenibilidad y capacidad de decisión.
En Campoo-Los Valles, la sobrecarga de cuidados sobre las mujeres convive con dificultades de conciliación, precariedad laboral, envejecimiento y pérdida de población. Cuando los servicios están lejos o resultan insuficientes, una parte importante de esas necesidades se traslada hacia los hogares y las redes familiares y comunitarias, donde continúa siendo asumida mayoritariamente por las mujeres. Trabajar sobre los cuidados nos ha llevado así a preguntarnos por las condiciones que permiten permanecer en un territorio, desarrollar un proyecto de vida y participar en la comunidad.
Los primeros encuentros con mujeres rurales y jóvenes generaron propuestas sobre servicios, conciliación, redes comunitarias o espacios de respiro, pero dejaron además un aprendizaje importante. Al compartir sus experiencias, las mujeres estaban produciendo conocimiento sobre el propio territorio. Hablar de las dificultades para cuidar permitía identificar carencias de servicios, hablar de conciliación mostraba límites del mercado laboral y hablar de la marcha de mujeres jóvenes ayudaba a comprender mejor las dinámicas de despoblación.
Este recorrido está profundamente vinculado al trabajo sostenido entre ACPP y la Asociación de Mujeres TEDA. Su conocimiento de Campoo-Los Valles, las relaciones construidas con las mujeres de la comarca y la confianza generada durante estos años han permitido que cada nueva intervención parta de lo ya construido. Alrededor de esta alianza se han ido fortaleciendo vínculos con asociaciones de mujeres rurales, mujeres migradas, jóvenes, administraciones y otras entidades, consolidando una red sobre la que seguir avanzando.
Esta forma de trabajar responde a cómo ACPP entiende la transformación social. Las organizaciones locales aportan conocimientos, legitimidad y relaciones imprescindibles para que los procesos tengan arraigo y continuidad. Durante “Ellas deciden transformar”, los espacios de encuentro, la Biblioteca Humana y el intercambio entre mujeres rurales, migradas y lideresas feministas permitieron que experiencias inicialmente percibidas como individuales comenzaran a reconocerse como problemas compartidos y como conocimiento útil para interpretar y transformar el entorno. Fortalecer redes significa también fortalecer capacidad colectiva y generar condiciones para que ese conocimiento pueda convertirse en propuestas e incidencia. Las mujeres rurales han estado históricamente muy presentes en el sostenimiento cotidiano de sus comunidades, aunque esa presencia no siempre se haya traducido en la misma capacidad de influencia sobre las decisiones que afectan a sus territorios.
El recorrido realizado nos ha acercado progresivamente a una perspectiva ecofeminista que permite conectar muchas de las cuestiones que ya aparecían en el trabajo sobre cuidados. Dependemos de otras personas para sostener nuestra vida y de unos ecosistemas que proporcionan sus condiciones materiales. En los territorios rurales, esta relación se hace especialmente visible porque las posibilidades de vivir y cuidar están vinculadas a los servicios, la movilidad, el empleo, los modelos productivos, las redes comunitarias y recursos como el agua o la energía. A ello se suman los impactos de la crisis climática, que plantean nuevas decisiones sobre cómo queremos habitar y gestionar nuestros territorios.
En este punto se sitúa “Rurales: Raíces de Resistencia”, financiado por la Unión Europea a través de Funding Fairer Futures. El proyecto recoge los aprendizajes de los procesos anteriores y conecta cambio climático, crisis de cuidados, despoblamiento, sostenibilidad de la vida, participación política de las mujeres rurales y defensa del territorio. Se parte de una red que ya existe y del trabajo construido junto a TEDA y las asociaciones y mujeres que llevan años participando y se quiere contribuir a que las experiencias de las mujeres ante las transformaciones sociales y ambientales puedan convertirse en conocimiento colectivo y alimentar espacios de incidencia. Reconocer su papel en el sostenimiento de las comunidades implica también avanzar hacia respuestas colectivas en las que las redes comunitarias estén acompañadas de servicios públicos, derechos y políticas que distribuyan los cuidados de forma más justa.
Después de estos años sabemos que construir confianza, fortalecer organizaciones y convertir espacios de encuentro en espacios de propuesta requiere continuidad. Los procesos comunitarios necesitan tiempos, acompañamiento y recursos que permitan consolidar las relaciones y capacidades generadas.
Ese es quizá el principal aprendizaje del camino recorrido en Campoo-Los Valles. Transformar un territorio implica abordar las desigualdades que lo atraviesan y fortalecer a quienes lo habitan, lo conocen y llevan tiempo construyendo respuestas. Con “Rurales: Raíces de Resistencia” queremos seguir avanzando desde ahí, junto a TEDA y a las mujeres y organizaciones de la comarca, para que las redes construidas durante estos años tengan cada vez mayor capacidad para participar en las decisiones sobre el futuro rural y la transición ecológica. ●
Redacción: Equipo ACPP Cantabria
Imagen: mesa redonda organizada en el marco del proyecto Rurales Raíces de Resistencia.
