Jóvenes del Mediterráneo impulsan la economía social y solidaria desde Túnez a través de la iniciativa ProcessMed del proyecto TAGHYIR
La ciudad de Nefta, en el sur de Túnez, acogió del 19 al 27 de abril, una nueva edición de ProcessMed, un programa colaborativo que reúne a estudiantes, organizaciones sociales, instituciones académicas y agentes locales en torno a proyectos vinculados con la economía social y solidaria (ESS) y el desarrollo territorial. La iniciativa se enmarca en las dinámicas de cooperación mediterránea impulsadas por el convenio TAGHYIR, coordinado por ACPP junto a entidades socias de Marruecos y Túnez, y financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Esta edición reunió a jóvenes procedentes de Marruecos, Túnez y Francia, representando a diferentes universidades y centros de formación como el MADE IN Lyon, el Instituto Superior de Gestión de Túnez, la Universidad de Jendouba, la Escuela Superior de Agricultura del Kef, la Escuela Nacional de Comercio y Gestión de Tánger, la Facultad Pluridisciplinar de Nador o la Facultad de Ciencias Jurídicas, Económicas y Sociales de Oujda, entre otras. Más allá de la diversidad de perfiles, ProcessMed se consolidó como un espacio de aprendizaje colectivo basado en la investigación-acción, el intercambio intercultural y el contacto directo con las realidades sociales de los territorios.
A través de visitas de campo, encuentros con cooperativas y trabajo conjunto con organizaciones locales, las y los participantes pudieron contribuir al análisis y fortalecimiento de iniciativas vinculadas a la ESS. El enfoque del programa busca precisamente tender puentes entre la formación académica y las necesidades reales de las comunidades, promoviendo una mirada crítica y comprometida sobre el desarrollo local.
Las organizaciones socias del convenio TAGHYIR —UAF, ASTICUDE y H&E en Marruecos, así como SHANTI y UGTT en Túnez— reforzaron así su apuesta por la participación juvenil y la cooperación regional mediterránea.
Uno de los momentos más significativos para el grupo fue la visita a la cooperativa textil El Mensej, en Nefta. Allí pudieron conocer el trabajo diario de las artesanas y comprender el valor cultural y social de la producción tradicional. Bilal Aissa Kharbache, en representación de H&E destacó el impacto que tuvo esta experiencia en su percepción de la artesanía y de las cadenas de valor locales: “Comprender que detrás de cada alfombra hay conocimientos transmitidos de generación en generación, historias personales y una fuerte dimensión cultural ha cambiado profundamente nuestra forma de percibir la cadena de valor artesanal”.
La experiencia también permitió visibilizar las dificultades que afrontan muchas comunidades rurales en la región. Ridha Ameni, agricultor de Nefta, dejó una profunda huella con su mensaje: “Nanjah aw nanjah” (“o lo conseguimos o lo conseguimos”). En un contexto marcado por la escasez de agua y las dificultades climáticas, su mensaje de perseverancia resonó en el grupo.
“Esta frase me marcó mucho porque refleja la determinación de muchos de los actores con los que nos encontramos: personas que, a pesar de los obstáculos, avanzan con convicción y esperanza. Fue a la vez inspirador y muy motivador”, explicó Meryam, estudiante marroquí, tras la experiencia.
Además del aprendizaje técnico y académico, ProcessMed puso el foco en la importancia de la escucha y la observación directa como herramientas fundamentales para cualquier intervención social. “He aprendido que hay que escuchar antes de proponer. Cada proyecto tiene sus propias limitaciones, su propia historia. No se puede llegar con soluciones prefabricadas”, señaló Meryam.
La experiencia estuvo marcada también por la convivencia que se dio entre jóvenes de diferentes contextos culturales y académicos. El grupo, compuesto por doce participantes de Francia, Marruecos y Túnez, trabajó en equipos mixtos para favorecer la integración y el intercambio permanente. Para Hanae Oudibi, estudiante del Máster de Gestión del Desarrollo Social en la Facultad Pluridisciplinar de Nador, la experiencia reforzó su convicción sobre la importancia de la cooperación entre juventudes mediterráneas: “A través de los intercambios con agricultores locales y el trabajo en equipo, he aprendido la importancia de la cooperación, del respeto a la diversidad cultural y del profundo vínculo entre el ser humano y su tierra”.
Más allá de una experiencia formativa puntual, ProcessMed representa una apuesta por construir una nueva generación de jóvenes comprometidos con una economía más inclusiva, humana y conectada con los territorios. ●
Taghyir, convenio lanzado en 2023, impulsa el desarrollo territorial en seis territorios de Túnez y Marruecos a través del trabajo colectivo y del fortalecimiento de modelos de economía social y solidaria construidos por y para las personas.
Redacción: Equipo ACPP Magreb
Imagen: Participantes en el programa ProcessMed en el mes de abril
