Mastodon

Yesh Din: documentar la impunidad para defender derechos en Palestina

En Cisjordania, la violencia de colonos israelíes contra comunidades palestinas no es un fenómeno aislado ni reciente. Forma parte de un contexto más amplio de ocupación, expansión de asentamientos, restricciones de movimiento y control sobre la tierra y los recursos. Frente a esta realidad, el trabajo de documentación, acompañamiento legal e incidencia pública resulta imprescindible para defender derechos, exigir responsabilidades y sostener la capacidad de las comunidades palestinas para permanecer en su territorio con dignidad.

En ese espacio actúa Yesh Din -Volunteers for Human Rights- organización israelí de derechos humanos creada en 2005. Su labor se centra en proteger los derechos de la población palestina que vive bajo ocupación militar israelí, combinando el seguimiento de casos individuales con el análisis de patrones estructurales. Documenta violaciones de derechos humanos en el Territorio Palestino Ocupado, acompaña a personas palestinas cuyos derechos han sido vulnerados y utiliza la información reunida para impulsar acciones legales, incidencia ante autoridades israelíes y sensibilización pública.

Uno de sus ámbitos principales es el seguimiento de la aplicación de la ley frente a la violencia ejercida por colonos y otros civiles israelíes contra personas palestinas y sus propiedades. En su hoja de datos más reciente, publicada en enero de 2026 y basada en el monitoreo de expedientes abiertos desde 2005, señala que el 93,6 % de las investigaciones sobre delitos ideológicamente motivados cometidos por israelíes contra palestinos en Cisjordania terminaron sin acusación formal. La organización concluye además que, en el 82 % de los casos analizados, la policía falló en la investigación, y que solo el 3 % de los expedientes derivaron en condenas totales o parciales.

Estas cifras muestran un problema de fondo: la violencia contra comunidades palestinas no solo se expresa en agresiones físicas, amenazas, ataques a viviendas, destrucción de cultivos, robo de ganado o daños a infraestructuras. También se sostiene cuando las instituciones responsables de prevenirla, investigarla y sancionarla no actúan de manera efectiva. Para las comunidades palestinas, esta falta de rendición de cuentas se traduce en más inseguridad, más restricciones de acceso a tierras agrícolas, más presión sobre los medios de vida y mayores obstáculos para ejercer derechos básicos.

El contexto se ha agravado en los últimos años. Según Yesh Din, la violencia de colonos alcanzó niveles récord en 2024 y 2025, con ataques diarios en distintas zonas de Cisjordania. También documentó cerca de treinta incidentes de violencia organizada y masiva entre 2023 y noviembre de 2025; en dieciséis de ellos, soldados o agentes de policía habrían estado presentes durante los ataques y, directa o indirectamente, habrían contribuido a ellos. Estos datos refuerzan la necesidad de apoyar a quienes documentan, investigan y denuncian, incluso desde dentro de la sociedad israelí, las políticas y prácticas que vulneran los derechos de la población palestina.

Desde ACPP acompañamos este trabajo porque entendemos la cooperación internacional como una práctica de defensa de derechos y responsabilidad compartida. Nuestro apoyo a Yesh Din, entre otros a través de proyectos como el financiado por el Fons Mallorquí en la convocatoria de 2025, contribuye a fortalecer una labor esencial: transformar testimonios, expedientes y datos en evidencia útil para la justicia, la incidencia y la presión pública.

Este apoyo se articula con el trabajo más amplio de ACPP en Palestina junto a organizaciones palestinas, comunidades y redes de sociedad civil. Mientras las comunidades sostienen estrategias cotidianas de permanencia, cuidado, producción agrícola, educación y organización comunitaria, organizaciones como Yesh Din ayudan a visibilizar los mecanismos de impunidad que hacen posible la continuidad de las vulneraciones. Ambas dimensiones son complementarias: proteger derechos requiere responder a necesidades inmediatas, pero también cuestionar las estructuras que las producen.

Hablar de Yesh Din es hablar de una forma de compromiso que asume que la documentación rigurosa puede ser una herramienta de protección. Cada expediente acompañado, cada informe publicado y cada acción legal contribuyen a disputar la normalización de la violencia y a recordar que el derecho internacional humanitario y los derechos humanos no son principios abstractos: son obligaciones concretas.

En un momento en que la población palestina en Cisjordania enfrenta una intensificación de la violencia, el cierre de caminos, la pérdida de acceso a tierras y la presión sobre sus medios de vida, apoyar a organizaciones que trabajan por la rendición de cuentas es también apoyar el derecho de las comunidades a vivir con seguridad, dignidad y futuro. Desde ACPP, seguimos apostando por una cooperación que defiende la justicia como condición indispensable para la paz. ●

 

Redacción: Equipos ACPP País Valencià y ACPP Oriente Medio

Imagen: Violencia de los colonos en las cosechas palestinas de olivos (fotografía de Yes Din)

Añadir Contenido

Traducir »
Ir al contenido